Coloca el material sobre una pequeña base de hilo de montaje. Empieza a fijarlo con vueltas amplias y, a continuación, distribuye la presión progresivamente para no cortar el cuerpo flexible. Recorta los extremos una vez finalizada la fijación, manteniendo la curvatura y la punta libres. El lastre se elige por separado en función de la profundidad de pesca deseada.