El cuerpo flotante y el doble anzuelo limitan los enganches en la vegetación. El movimiento se basa en los apéndices: no es necesario dar tirones constantes con la punta de la caña.
Empieza despacio y luego aumenta la velocidad lo justo para que las patas trabajen. Reduce la velocidad en los claros y vuelve a acelerar al salir de ellos. Mantén una trayectoria cercana a las hojas o los tallos, con un equipo capaz de sacar al pez de la vegetación.