Deja a un lado las puntas largas si quieres representar las patas. Las fibras más cortas forman la base del dubbing, a la que luego añades la cantidad deseada de pelo de guarda. En una ninfa, basta con una pequeña pizca bien repartida para formar el tórax sin que resulte demasiado grueso. Extrae solo la zona necesaria para conservar otras texturas disponibles en la piel. Su longitud es de unos 31 cm, con las variaciones propias de un material natural.