El cuerpo fosforescente combina con los acabados de tejido irisado. Este señuelo se coloca en un bajo de línea lastrado, solo o junto con otros modelos suficientemente separados entre sí.
Elige el color para crear un contraste visible a la profundidad a la que se pesca. Tras una breve secuencia de sacudidas, mantén la línea quieta unos instantes para que los cefalópodos puedan morder el señuelo.