El modelo es flotante y presenta acabados holográficos o fosforescentes, según el color. Se utiliza para el lanzamiento y recogida desde la orilla o para el curricán lento desde una embarcación.
Una velocidad cercana a los dos nudos es un buen punto de partida para el arrastre; adáptala al comportamiento del jig y a la corriente. Vigila la profundidad, ya que la inmersión antes de la recogida y la longitud del sedal influyen en su recorrido.