Los modelos cuentan con un cuerpo pintado o recubierto de tela, un enganche giratorio, un plomo perfilado y plumas móviles. La gama abarca desde los 9 hasta los 20 cm: los tamaños más grandes requieren una caña y un peso total compatibles.
Elige primero el peso para controlar el descenso y, a continuación, el acabado para conseguir el contraste deseado. Alterna movimientos de la caña con pausas sin perder de vista el sedal; levanta el jig antes de que se enganche entre las rocas.