Su cuerpo fosforescente y su recubrimiento iridiscente complementan los movimientos que imprime la línea. La flotabilidad la aporta el jig; el descenso del conjunto depende del lastre añadido al montaje.
Deja espacio alrededor de las dos cestas para evitar que se enreden. Recarga la fosforescencia antes de un descenso con poca luz y alterna movimientos cortos con pausas.