Jig lento

La categoría Slow Jig reúne jigs metálicos pensados para una pesca más lenta y precisa que el casting jig. Su ventaja es permanecer más tiempo en una zona productiva, a menudo cerca del fondo o alrededor de una estructura, con una caída planeante capaz de provocar peces poco activos.

El slow jigging se practica sobre todo en el mar, en pesca vertical o en derivas controladas desde embarcación. Un slow jig no busca solo velocidad: trabaja con movimientos laterales, acción durante la caída, pausas y pequeñas elevaciones para mantenerse visible en la zona de picada.

Esta técnica es útil para lubina, abadejo, dentón, pargo, serviola, bonito y otros depredadores marinos situados en cortados, rocas, pecios, arrecifes o fondos irregulares. Interesa especialmente cuando los peces siguen el señuelo pero no atacan presentaciones más rápidas.

Elige el slow jig según peso, perfil, equilibrio, velocidad de caída, profundidad y corriente. Un jig ancho o asimétrico planea más; un modelo más denso baja antes y mantiene mejor el contacto. Assist hooks, trenza, acción de la caña y freno deben ser coherentes con el gramaje y los peces buscados.

Trabájalo con elevaciones cortas, medios giros de manivela, pausas y una caída controlada. Muchas picadas llegan mientras el jig baja: mantén contacto sin matar la acción y ajusta el ritmo hasta encontrar la cadencia que provoca los ataques.

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